Barbara McClintock

Dácil García
@noviembreda.art

Bárbara McClintock fue una de las grandes científicas en el campo de la genética. Nació en 1902 en Hartford (Conneticut). Desde pequeña fue muy independiente y solitaria.

Una vez terminados sus estudios de secundaria se matriculó en la Universidad de Cornell en contra de la voluntad de su madre, que creía que eso le perjudicaría de cara al matrimonio. En 1919 comenzó a estudiar botánica en la Escuela de Agricultura de Cornell, obteniendo el título de Bachelor of Science (BSc) en 1923.

Su interés por la genética comenzó en 1921 cuando conoció a C.B. Hutchison, un mejorador vegetal, durante la impartición de un curso, quien viendo su interés, la invitó a participar en un curso de genética para graduados en 1922.

En 1927 se doctoró en Botánica y pasó a liderar un grupo que se dedicó a trabajar en la citogenética del maíz, a lo que dedicó toda su vida.

Pero estas investigaciones no fueron aceptadas por sus colegas, por lo que en 1953 dejó de publicar. Posteriormente otros científicos publicaron lo que ella había manifestado sobre la expresión genética.

Hizo importantes descubrimientos sobre la recombinación de los genes durante la meiosis.

Sus innovadores resultados llegaron de la mano de una planta muy utilizada en investigación y en nuestra alimentación diaria: el maíz. Estudiando su genoma, , vio por primera vez que existía una serie de secuencias genéticas que podían, de alguna extraña manera, cambiar su posición. Más adelante a estos genes «saltarines» se les llamó transposones.

Por el gran valor de sus descubrimientos fue galardonada en varias ocasiones y pasó a formar parte en 1944 de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU. En la década de los cuarenta y cincuenta siguió avanzando, descubriendo el proceso de transposición genética y los utilizó para explicar cómo los genes determinan ciertas características físicas.

Desarrolló hipótesis sobre la expresión de los genes y cómo se transmiten los caracteres parentales a la descendencia.

Posteriormente se dedicó a la citogenética y etnobotánica de las razas de maíz de Sudamérica.

Finalmente, sus méritos fueron reconocidos y le otorgaron el premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1983. Era la séptima mujer que recibía el preciado galardón de ciencias y, además, éste generalmente se concede a investigaciones de Biomedicina o Biología Animal, nunca antes se había otorgado por estudios realizados en plantas, siendo la primera mujer en lograr este Nobel en solitario. Murió en 1992 a los 90 años.

Para la comunidad científica, Barbara McClintock está entre las figuras más grandes de la Biología del siglo XX. La vida de esta excepcional mujer, que siempre supo mantenerse firme en sus convicciones y ajena a los altibajos de las modas o corrientes biológicas en boga, representa, por encima de todo, la libertad del pensamiento.

Gente de ciencia con Brian Cox – Dame Ottoline Leyser sobre Barbara McClintock

REFERENCIAS:

Martínez Pulido, Carolina (2014). Barbara McClintock y la libertad de pensamiento. Vidas científicas. Mujeres con ciencia.

Rodríguez Hernández, Isidoro Jesús (2019). Cuadernillo de la serie «Hoy hablamos de ella en clase», dedicado a Barbara McClintock, premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1983.